Posturas para empezar a meditar

 

Para empezar a meditar y practicar la meditación sólo hace falta que quieras. Si quieres, puedes. Todo se aprende practicando, experimentando.

En algunas páginas de meditación te puedes encontrar un sinfín de condiciones para empezar a  meditar. Muchas de ellas son falsas e innecesarias. Te resumo lo que necesitas para una sesión de meditación:

 

1) Tienes que querer. Cambia tus “yo no puedo” por “yo puedo
2) Necesitas tu cuerpo y tu mente
3) Busca un lugar que te guste, tranquilo y sin distracciones.

Lo importante no es el lugar, eres tú. Así que para empezar puedes optar por practicar la meditación en una habitación tranquila de tu casa. 

 

Así de simple y así de fácil es empezar a meditar. Puedes meditar en tu cuarto, en el salón, dónde quieras. En chándal o incluso en pijama, eso no influye. Sólo tienes que elegir un lugar tranquilo, sin ruidos y sentirte cómoda.

Y a las personas que sean afortunadas y tenga espacios naturales cercanos para poder practicarlo, os invito a que lo hagáis fuera, al aire libre. La madre naturaleza es muy sabia y nos sabe recompensar si pasamos un ratito a su lado y disfrutamos de su compañía y belleza.

Atrévete a conocerte, créeme, eres una persona maravillosa y única. Lo que pasa es que quizá aún no lo sepas. Practicando con la meditación descubrirás tus valores y aumentarás tu autoestima y autoconocimiento.

Si ya te has decidido, tienes tu cuerpo motivado y el lugar elegido, ha llegado la hora de comenzar. Si ya has tenido algún contacto con la meditación será más fácil pero si no lo has probado nunca,  ten paciencia el primer día.

Se obtienen resultados muy positivos con la práctica continuada y solo un día es muy poquito, así que aguanta como una campeona , te merecerá la pena. Si el primer día no te convence, prueba un segundo día y un tercero. Solo experimentando podemos saber si es algo es para nosotras o no. ¡No te quedes con la duda!

Algunas posturas meditativas.

 

Bueno, a continuación te voy a mostrar cuatro posturas meditativas básicas.

Prueba, experimenta con ellas y elige la más adecuada para ti . Comprueba que tu columna esté erguida, que te sientas cómoda es lo esencial.

 

Postura media flor de loto

Revisa que las articulaciones de tus piernas estén cómodas.

Postura cadáver

Asegúrate que tu cabeza está centrada y tu columna alineada.

Postura del rayo

Si tienes problemas en las rodillas o de circulación en las piernas, esta postura no te conviene.

Postura meditativa en una silla

Siéntate en la mitad del asiento, puedes usar un cojín para asegurarte que tu columna se mantenga erguida.

 ¿Ya has experimentado con ellas?

 

¿Estás cómoda con la postura que has elegido? Pues entonces has elegido bien. Pues ahora viene el decidir que tipo de meditación quieres probar. Para empezar a practicar con la meditación cierra los ojos, respira profundamente y céntrate en tu propia respiración,  te ayudará a la relajación y concentración. 

 

Si ves que este tipo de meditación con los ojos cerrados no es para ti, prueba a centrarte en un objeto, elige un foco de atención. Si estás en la naturaleza céntrate en un punto del paisaje, o también puedes experimentar con la meditación a través de los sonidos que nos regala la naturaleza, concéntrate en lo que oyes.

 

Para la primera sesión comienza con 10 minutos de meditación. Y conforme pasen los días ve añadiendo 2 minutos, si añades minutos progresivamente será mucho más fácil.  Lo suyo es que llegues al menos a 20-30 minutos al día para lograr unos magníficos resultados. Pero si quieres ir poco a poco añadiendo minutos, a tu ritmo, sin prisa pero sin pausa, adelante, puedes conseguirlo.

 

Tú eres la única persona que puedes decidir el ritmo de tus pasos.¡Qué tengas un bonito camino!

 

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Maestra de primaria, formadora, profesora de mindfulness y meditación. Fundadora y redactora de contenidos de meditayzen.com.

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