¿Cuántas veces has dicho que sí cuando tu sabías claramente que era un no rotundo? Aprender a decir no a veces no es fácil y al principio cuesta pero cuando por fin ves que al decirle a otra persona que sí te estás diciendo que no a ti misma, la mirada cambia.

Desde pequeñas nos enseñan a decir que sí para agradar a otras personas ( en algunas familias y entornos se dan en menos o mayor proporción) y a intentar caerle bien a todo el mundo. Cuando me di cuenta que decía que sí de manera automática me puse a analizar todos los mensajes que había recibido desde pequeña en la escuela, en el entorno familiar y social. La verdad que al principio me sorprendió , eran demasiadas veces las que había dicho que sí sin tener en cuenta lo que yo realmente pensaba o necesitaba en ese momento.

Aprender a decir no mejoró mi autoestima considerablemente, me ayudó a poner límites, a tener relaciones más sinceras y sobre todo a valorar en cada situación si realmente me apetecía decir un sí o un no.

Piensa la última vez que dijiste que «sí» cuando te apetecía decir «no». ¿Cómo te sentiste? ¿Qué emociones aparecieron cuando hiciste «eso» que no te apetecía nada?

Aprende a decir no y recupera tu poder

Hace unos meses descubrí el poder que recuperas cuando te comienzas a decir sí a ti misma y aprendes a decir no. No se trata simplemente de decir que no a todo lo que surja pero analizar bien las situaciones es muy importante para empezar a pensar en ti, en tus necesidades, priorizando tu bienestar y autocuidado sobre todo.

Saber decir que no te dará muchas oportunidades, además, mejorará tu autoconocimiento y autoestima. Seguro que te ha pasado alguna vez, por ejemplo en tu trabajo, te han pedido una tarea extra o unas horas de más, tenías algo pendiente pero por no saber como decir que no, has aceptado y después te has sentido mal porque has dejado algo importante para ti de lado.

A mí al menos me ha pasado mil veces en mi vida, sobre todo en el ámbito laboral. Por mucho que te guste tu trabajo o te lleves bien con los compañeros y compañeras y quieras ayudar, aprender a decir no es fundamental para tu autoestima y tu bienestar.

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¿Por qué nos cuesta poner límites y decir no?

Existen muchas creencias limitantes que nos influyen a la hora decir no o de establecer límites con nuestra familia, amigos o en el trabajo. Algunas de ellas pueden ser:

  • Si no hago lo que me piden me siento culpable. La culpabilidad aparece cuando nos planteamos priorizar nuestras necesidades ante las de las demás personas, se confunde normalmente con el egoísmo pero no tiene nada que ver. Muchas creencias relacionadas con las culpabilidad de no hacer lo que nos piden los demás nos limitan a tomar mejores decisiones y baja la autoestima puesto que continuamente dejamos para otro momento lo que realmente necesitamos. Cada vez que dices que sí cuando quieres decir que no te estás diciendo que no a ti misma y depende de cuantas veces lo hagas dependerá tu bienestar físico y mental. A mí me sirve preguntarme ¿Realmente es prioritario hacer «tal cosa»? ¿A qué le estoy quitando tiempo si hago esto?
  • Me siento responsable de todo lo que pasa a mi alrededor. Al sentirnos con la responsabilidad de ayudar a todo el mundo e implicarnos con todo entramos en un modo automático de decir que sí a todo ( cueste lo que cueste). Valorar cada situación y no cargar con las tareas que puede hacer otra persona nos libera de una mochila de responsabilidades autoimpuestas. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste alguna tarea que le correspondía a otra persona? Puede ser en el trabajo o en la familia. ¿Realmente necesitaba tu ayuda o podía encargarse esa persona?
  • Si le digo que no pensará mal de mí, que soy una egoísta. Está demasiada valorada la opinión de los demás sobre la nuestra propia. Al principio, cuando comienzas a poner límites en tu entorno habrá personas que no lo entenderán. Estarán acostumbradas a tenerte ahí siempre para lo que ellos necesiten y puede que te llamen egoísta ( o alguna que otra cosa 😉 pero conforme vas actuando con tus valores, vas diciendo que no a cosas que no son de tu agrado o simplemente no puedes encargarte de esa tarea porque tienes otros planes, lo aceptarán perfectamente. Confía en tu capacidad de resolver conflictos, escucha la opinión de las personas que te importan pero es muy importante no condicionar nuestras decisiones por «el qué dirán».

¿Cómo decir que no y poner límites amablemente?

Saber decir que no es algo que se va entrenando con el tiempo y la práctica. A mí al principio me costó un poco y lo que me ayudó muchísimo fue reflexionar y detectar las situaciones que decía que sí inmediatamente ( y después me sentía fatal por hacerlo). Las preguntas que me hice fueron:

¿Con quién me pasa? ¿En que contexto me pasa? ¿Hay personas que siempre les digo que sí? ¿A quién digo que no? ¿Me pasa a veces o a menudo?

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Pasos para aprender a decir no sin sentirte culpable

  • Reflexiona unos minutos ( o el tiempo que necesites) con las preguntas anteriores. Toma nota en una libreta o papel de todas las situaciones que has vivido por no saber decir que no. Un ejemplo personal, yo no sabía decir que no a quedarme más tiempo en el trabajo. Estuve un mes entero llegando 2 horas más tarde a casa por no poner límites. Viví episodios de estrés y decidí establecer mis límites ( con asertividad) y gané tiempo y salud. Me costó al principio sí, pero realmente merece muchísimo la pena 😉
  • Analiza las emociones y pensamientos que influyen a que digas que sí cuando realmente quieres decir que no. ¿Qué tipo de pensamientos te vienen a la mente en ese instante? ¿Cómo te sientes? Escribir en tu cuaderno o en un papel te ayudará a ver claramente los patrones de pensamiento que se repiten. De esta manera, es mucho más fácil que tomes acción y comiences a decir que no a lo que no te hace bien.
  • Observa con atención las situaciones que se repiten. Hay a veces que nos cuesta decir que no porque es una persona muy cercana, un familiar o una buena amiga. ¿Qué relación te une a esa persona? ¿Sientes confianza con ella o crees que a veces intenta manipularte? ¿Qué beneficio me aporta decirle a esta persona que sí? ¿Qué espera esta persona de mí? Hacernos preguntas nos ayuda a conocernos profundamente y a tomar mejores decisiones para nuestro día a día.

Practica con la asertividad y comienza a decir que no

La asertividad se entrena como otra habilidad social cualquiera. Para ponerla en práctica aquí tienes algunos ejemplos de cómo decir que no de manera amable.

Manifiesta tu «no» con una respuesta asertiva

Explica tu opinión de una manera directa y sencilla. Una breve explicación ( no te extiendas demasiado;) del por qué de tu respuesta negativa a esa situación o tarea.

– ¿Te vienes esta noche a cenar? Hemos quedado para reunirnos que hace tiempo que no nos vemos fuera del trabajo.

-Muchas gracias por acordarte de mí. Lamentablemente no puedo, mañana tengo que levantarme temprano para hacer algunas gestiones.

Decir «no» con empatía

Ponte en el lugar de la otra persona, valida su argumento y luego di tu punto de vista con un enfoque positivo. Si además, se te ocurre otra persona que le pueda ayudar, se sentirá agradecida contigo ( y tú menos culpable porque estás ayudándola de otra manera).

-¿Te puedes quedar una hora más en el trabajo? Es que voy mal de tiempo y tengo que entregar los informes esta misma tarde.

-Entiendo que estés agobiada porque tienes poco tiempo para entregar los documentos que te han pedido pero no puedo ayudarte hoy, lo siento, tengo que terminar algunas tareas pendientes y he quedado con mi familia para comer. Pregunta en la oficina, seguro que encuentras a otra compañera que te pueda ayudar.

Cómo negarse cuando están insistiendo

A veces la cosa se complica y hay personas que no aceptan a primeras que le digas que no, por muy asertiva que seas 😉 Si la persona te sigue presionando para que le digas que sí y tu no está más que claro, intenta darle una parte de razón en el argumento que está usando para convencerte (pero siempre manteniendo tu decisión).

– ¡No seas tonta! Vente con nosotras este fin de semana, sin ti no es lo mismo. Además, puedes estudiar el lunes para el examen del martes. Entonces, ¿le digo a las demás que te apuntas?

-Es verdad que podría irme con vosotras pero al estar pensando en mi examen, no disfrutaría con vosotras y os merecéis pasarlo bien. Necesito estudiar este fin de semana, es un examen muy importante para mí. Disfrutad muchísimo y para la próxima me apunto seguro.

Aprender a decir que «no» mejora considerablemente nuestra autoestima y nos ayuda a tomar mejores decisiones y vivir una vida más serena y acorde con tus valores.

La única forma de aprender a decir «no» es practicando. Una buena forma para comenzar es escribiendo todas aquellas situaciones que no sabes negarte y visualizándote hablando con esas personas. Imagina que palabras vas a decirle, el tono de voz que vas a usar, los gestos ( incluso si quieres puedes practicar frente a un espejo antes de enfrentarte a todas las situaciones que deseas cambiar).

Si necesitas ayuda para aprender técnicas de autocoaching, mejorar tus relaciones, establecer límites, decir que no y a realizar un plan de acción para mejorar tu autoestima y bienestar  ponte en contacto conmigo aquí, o también acá por whatsApps ,estaré encantada de ayudarte en todo lo que necesites.

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Un abrazo enorme, Ángeles.

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Si te interesa conocer otros ejercicios y prácticas para mejorar la autoestima, a continuación te dejo un índice para que le eches un vistazo a los que te interesen. Cualquier duda o consulta te leo en comentarios o en privado 😉

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