La escritura es una de las mejores terapias para aprender a gestionar nuestras emociones. Cuando escribimos, pasamos a observar a nuestros pensamientos y actitudes con una cierta distancia. Así, nos permite verlos de una manera más objetiva.

De este modo, la escritura terapéutica nos permite reestructurar nuestros pensamientos y gestionar nuestras emociones orientándonos y ayudándonos a tomar decisiones cada día.

 

Beneficios de la escritura terapéutica

 

La escritura terapéutica tiene muchos beneficios, los más destacados son:

  • Ayuda a ordenar las ideas.
  • Aumenta el autoconocimiento y autoestima.
  • Mejora la toma de decisiones.
  • Minimiza el estrés.
  • Transforma el pensamiento negativo por otro más positivo.

Cuando acumulamos en nuestro cuerpo tensiones debido a emociones como la ira o niveles altos de estrés, nos pueden llegar a producir dolores físicos, como dolor de cabeza, de estómago, mareos… Es de vital importancia expresar nuestros sentimientos y emociones de nuestra vida diaria.

A través de la escritura aprendemos a ver los problemas desde otras perspectivas ( y así, aparecen multitud de soluciones para cualquier situación) y a conocer nuestras emociones, para vivir una vida más plena y relajada.

 

Practica la escritura terapéutica

 

La única forma para experimentar los beneficios de la escritura terapéutica es practicando. Para comenzar, elige un lugar tranquilo, escoge una libreta y un boli (también puedes abrir una hoja en blanco en un procesador de texto) y comienza a escribir. ¿El qué?, lo que sea.

La escritura terapéutica consiste en dejarse llevar, no te preocupes del resultado ( eso no importa), solamente escribe lo que se te pase por la mente en ese preciso instante. (No es un escrito que tengas que guardar o enseñar a alguien, recuerda que estás a solas contigo misma y que después de escribir puedes romper el papel o borrar el documento 😉

Seguramente, conforme estés escribiendo pasarás por distintas fases emocionales, no reprimas ningunas de ellas, todas las emociones son necesarias. Escribe y expresa de manera continua todo el oleaje de pensamientos que te vengan a la cabeza. Desahógate todo lo que puedas, escribe y expresa todo lo que sientas en ese momento. Te ayudará a aceptar y a mirar cada problema desde otro punto de vista.

Si sientes algún bloqueo en alguna situación emocional que intentas expresar, tómate tu tiempo y ten paciencia. A veces si es una circunstancia muy dolorosa nuestra mente se resiste porque nos intenta proteger del dolor que podría causarnos algún mal recuerdo. Si te ocurre esto, haz la práctica dos o tres días más, seguro que el bloqueo acaba por desaparecer y puedes soltar todo lo que necesitas para sentirte mejor.

Recuerda que la escritura terapéutica es una gran herramienta para aprender a gestionar emociones, aclarar ideas y eliminar pensamientos negativos. ¡Úsala cada vez que la necesites!

Para gestionar nuestras emociones y manejar el estrés la meditación es el mejor hábito que puedes adoptar. Si te interesa iniciarte y comenzar quizá te interese posturas para comenzar a meditar, consejos prácticos para aprender a meditar o 6 técnicas de mindfulness.

 

Maestra de primaria, formadora, profesora de mindfulness y meditación. Fundadora y redactora de contenidos de meditayzen.com.

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