Cómo empezar practicando con técnicas de mindfulness:

 

Hoy os traigo unas técnicas de mindfulness muy prácticas. Son herramientas básicas  para experimentar en primera persona los beneficios que cada una de las técnicas pueden aportar.

Algunas te gustarán más que otras, sólo es cuestión de probar cual se adapta más a ti, y en cuál te sientes más cómoda realizándola.


 

La primera técnica:

La respiración, normalmente es algo que damos por sentado y respiramos sin ser conscientes. Para entenderlo mejor, vamos a  llevarlo a la práctica.

Pon mucha atención  a todo lo que ocurre durante el acto de respirar. Abre tu mente y se consciente de tu respiración normal.  Presta atención al aire, el recorrido que tiene, como lo expulsas: si es por la boca, por la nariz, de tu temperatura…

 


La segunda técnica:

Mindfulness con sonidos, vamos a ser conscientes de todo tipo de sonidos que escuchamos en nuestro entorno.

Puedes hacer juegos sonoros tapándote los distintos oídos para potenciar el otro. Escucha los sonidos que entren por el oído izquierdo, luego por el derecho, analiza cuales son los sonidos agudos y cuales graves, de donde provienen dichos sonidos…

También puedes poner música relajante y escuchar activamente todos los sonidos.


 

 

La tercera técnica:

Mindfulness con objetos. Elige un objeto que te guste de tu casa y cógelo. Vamos a observarlo, ver no es lo mismo que observar.

Pon tu foco de atención en el el objeto, sin distracciones. Y vas a percibir su olor, si es que lo tiene, textura, su forma…todo, observa con detalle. Descubrirás muchas cosas que quizás no te habías dado cuenta.

 


 

 

La cuarta técnica:

Mindfulness con el escáner corporal, se trata de recorrer nuestro cuerpo con la mente.

Presta atención a todas las sensaciones corporales que tengas, ya sea frío, calor o temperatura perfecta, las tensiones que tienes acumuladas en tu cuerpo, la postura que tienes, ¿Estás cómoda, relajada, o tensa?

 


 

 

La quinta técnica:

Mindfulness con las emociones, trata de identificar tus emociones con plena consciencia. Así  sabrás clasificar entre las que te hacen sentir bien y las que te hacen sentir mal. Conocerte realmente será el primer paso.

 

 


 

La sexta técnica:

Mindfulness con la mente. Se trata de observar los movimientos de la mente, el tráfico de pensamientos que recorren tu mente cada día.

Si experimentas con tu mente, no intentes frenar nada. Para asimilar lo que pasa por tu mente tienes que dejar que tus pensamientos fluyan como lo hacen normalmente en tu día a día. Así sabrás como poder entrenarla.

Con el tiempo aprenderás a observar y aceptar tus pensamientos, tus sensaciones y emociones.

 

 


¿Con cuál de estas técnicas de mindfulness te quedarías? Practica y experimenta por ti misma los beneficios de mindfulness 😉

 

Maestra de primaria, formadora, profesora de mindfulness y meditación. Fundadora y redactora de contenidos de meditayzen.com.

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